El 50% de los alumnos inician los aprendizajes escolares sin haber alcanzado el nivel necesario de desarrollo y madurez.

Las I Jornadas sobre Desarrollo, Atención y Aprendizaje que Attendere y CM organizan en A Coruña tratan sobre la estrecha relación que hay entre estos aspectos.
Dice el Dr. Jordi Catalán, ponente principal de estas Jornadas: “cuando un niño comienza el aprendizaje académico con dificultades, su respuesta natural será la falta de motivación: no me interesa porque me cuesta mucho”.
El orden corporal, el control de los movimientos, el conocimiento del espacio, una buena motricidad y unas correctas funciones visuales y auditivas, son indispensables para poder comenzar con éxito la etapa de aprendizaje escolar.
Estos alumnos no maduros necesitan hacer un gran esfuerzo para poder seguir el ritmo de las clases, por lo tanto se cansan, desconectan, se aburren, necesitan moverse… no alcanzan a entender del todo lo que leen o lo que se les dice, y cada nuevo aprendizaje académico supone para ellos una piedra más en sus mal ajustados zapatos.

Cada vez son más las voces autorizadas que claman en contra de una escolarización rígida, sin tener en cuenta su nivel madurativo, forzando a los profesores y demás educadores a ser meros transmisores de conocimientos y disciplina.

Jaime Carbonell, pedagogo, periodista y sociólogo, director de la revista “Cuadernos de Pedagogía”;  en su libro “Una educación para mañana” dice: “con demasiada frecuencia, el tiempo no respeta el ritmo natural de la infancia y la adolescencia, y fuerza una educación precoz y una adultez prematura de efectos nocivos y perversos. Demasiados estímulos, presiones y prisas”.
Jordi Catalán, médico especialista en desarrollo infantil y asesor de profesionales de la salud y la enseñanza,  en su artículo “Retención” dice: “Para iniciar el aprendizaje de la lectura y la escritura, es necesario tener una buena coordinación motriz de los movimientos gruesos y finos, tener un correcto nivel de atención, dinámica rítmica estable, lenguaje comunicativo, y lo más importante, haber iniciado un sólido proceso de la organización lateral”.
Alfred Tomatis, doctor en medicina y especialista en trastornos de la audición y el lenguaje, dice en su libro El Fracaso Escolar: “Paradójicamente, un alumno con dificultades suele ser un niño brillante. Ante un mundo cerrado y opaco, despliega tesoros de imaginación y de inteligencia para ponerse al nivel de sus compañeros. Pero sus esfuerzos son vanos. Aprender, como hablar y andar, es una actividad natural del hombre, una fuente de placer que se renueva sin cesar. No hay alumno que sea malo de manera innata.”

Llegados a este punto podemos concluir que es necesaria una seria reflexión sobre los diversos motivos que desembocan en la elevada tasa de fracaso y abandono escolar en España.
Cada parte integrante de la comunidad educativa habría de sacar la piedra que le corresponde del mal ajustado zapato infantil.

Nuestra meta en  Attendere es que los niños y adolescentes reestructuren, reencuentren y den sentido a los aprendizajes, mediante la compensación de los déficits, carencias o lagunas que afectan a su desarrollo armónico.
Entre otras propuestas,  ofrecemos a los colegios de A Coruña la posibilidad de contar con un nuevo recurso: el “Programa para la Optimización del Rendimiento Académico”, más conocido como “Tomatis para el colegio”.
Utilizamos, además de otros recursos, la Técnica Tomatis o Audiopsicofonología: es una herramienta de estimulación sensorial a través del oído que opera sobre aspectos primordiales del aprendizaje,  entre otros muchos  puesto que reorganiza para disponer al alumno a recibir y analizar la información: “le pone a la escucha”.